sábado, 13 de diciembre de 2014

Esa gitanilla de cinco puntos


Zygaena trifolii.-

Había una vez una tranquila oruguita de un llamativo verde fluorescente, que pastoreaba tranquila en su planta nutricia, tranquila e inocente nunca abandonaba su entorno protector, donde el encharcamiento invernal era patente.

Si en esa temporada no había comido suficiente, porque su pequeña parcela no daba para más, no tenía problema alguno en invernar, despertando, así las temperaturas lo permitiesen, con un hambre atroz.


Con el tiempo y con paciencia, nuestra pequeña oruguita se trasformará en una bella y metalizada mariposa nocturna, de cinco puntos rojos en cada ala superior, (las mariposas tienen cuatro alas, dos superiores y dos inferiores).

- ¿Nocturna?


Bueno, ejem. ejem... nocturna, nocturnaaaa, No... no exactamente, te explico...

Nuestra pequeña amiga ha logrado procesar y almacenar en su cuerpo una cantidad considerable de ácido cianhídrico, comúnmente llamado "cianuro de hidrógeno". Esta sustancia produce según la cantidad ingestada, confusión mental, somnolencia, dolor de cabeza, nauseas, convulsiones, perdida de conocimiento y finalmente la muerte.


Por eso sobre su negro y metalizado color, te avisa con cinco puntos rojos, que si tienes afán por jugar a degustar insectos... de esa partida... los dados los tiene ella. Y así con la victoria segura... que más le da, volar de día, de noche o cuando le venga en gana.

Es más su vuelo suave, bajo y a poca distancia del suelo, su aspecto desenfado y su confianza natural, la convierte en un ser terriblemente dócil..  Demostrando que es el miedo, el que nos convierte en agresivos.


Un ser inseguro es tremendamente peligroso, para él y para los que están a su lado, aquellos seres que han conseguido la confianza absoluta, pasean tranquilos en sus quehaceres diarios, importándoles un "pimiento" la vida de los demás. 


En el caso de nuestra amiga el "pimiento" debe ser malva, ya que si no es malva, no le llamará lo más mínimo la atención, son las flores de ese color, sus favoritas y sobre las que tenderá a posarse en la hora del almuerzo.

Como habéis observado con acierto, sufro lo indecible para fotografiar ese brillo metalizado azul que la caracteriza, me puede... pero no abandonaré mi intención de fotografiarla por este revés temporal.


Las dos alas inferiores tienen un llamativo rojo intenso, que muestra cuando el observador es insistente y maleducado, para posteriormente proceder al inicio de un vuelo relajado en busca de un lugar menos molesto.


En el amor nuestras amigas son tremendamente discretas, la unión de las parejas es una llave difícil de romper, por lo que su unión se constituye como un encuentro largo en el tiempo y cuidadoso en la maniobra.


Por consiguiente, una vez introducida la genitalia del macho en su compañera, si esta no fuese de su especie no podrá retirarla.... y aún siendo de su especie, desacoplarse es un trabajo realmente minucioso.

Todo ello para no llegar a mirarse a la cara.


O sí, ya que en amores largos y apasionados, ciertamente hay tiempo para todo.


Espero que os haya gustado el relato, un saludo desde donde nacen las nubes..

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